Por: William Vianney Solano - Columnista.
Ha llegado nuevamente el recibo de la energía y como de costumbre, ahora en Pandemia, no hay cómo pagarlo, pero no hay problema, la empresa asegura que dará garantías para no suspenderlo, eso sí, sin que se deje de desconocer que se ha adquirido una deuda impagable, cuotas diferidas, no se sentirá la cantidad de dinero que con nuestro propio esfuerzo se cancele y se contribuya de paso a propiciar el sueldo de alguien por ahí, que en otros lados se llama “favor político” No es una novedad, los de abajo sostienen a los de arriba y los de arriba se creen de a mucho.













