Con la voz quebrada, pero con determinación firme, el Gobernador del Cauca Octavio Guzmán respondió públicamente a las amenazas lanzadas por las disidencias de las FARC.
En un mensaje cargado de valentía, aseguró que no se dejará intimidar: “No me van a callar”.
Las intimidaciones llegaron tras su llamado a reforzar la presencia de la fuerza pública en el Macizo Colombiano, una zona marcada por fuertes enfrentamientos entre grupos armados ilegales en los últimos días.













