El plano internacional está expectante del desarrollo que tenga la situación en Medio Oriente tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Una de las voces que se pronunció fue la del papa León XIV. El pontífice alzó su voz ayer domingo 1 de marzo para pedir que se detenga lo que calificó como una espiral de violencia. Desde la plaza de San Pedro en Ciudad del Vaticano, advirtió sobre el riesgo de una tragedia de grandes proporciones.













